madre cambiando pañal a bebé
Niños

Cómo y cuando quitar el pañal a los niños

Muchos padres se preguntan cuándo es el momento apropiado para quitarles el pañal a los niños. Y yo sólo tengo una respuesta para esto: cuando los niños estén preparados. La única salvedad a esto es de índole práctica.

Si nuestros hijos van a comenzar la educación infantil en un colegio a los tres años nos van a pedir que vayan sin pañal, de manera que es interesante que, a lo más tardar, el verano anterior a que comiencen “el cole de mayores” tratemos de quitárselo. De todas formas a esas alturas la mayor parte de los niños están ya listos para ello.

¿Cuándo quitar el pañal a los niños?

La edad de los niños varía, igual que lo hace la capacidad de controlar sus esfínteres voluntariamente (de día) o involuntariamente (de noche). Algunos niños lo consiguen al mismo tiempo y otros por el contrario logran controlarlos de día prontísimo y en cambio de noche tardan mucho.

Sin ir más lejos, este es el caso de mi hija mayor. A ella le quitamos el pañal de día cuando apenas tenía año y medio y en cambio de noche sigue llevándolo con cinco años.

Es algo que he consultado con mi pediatra en múltiples ocasiones y siempre me dice que es algo perfectamente normal: que ya llegará un punto en el que esté preparada para controlar el pipí nocturno y que no tenemos que angustiarnos. Hasta los 7-8 años no es patológico, de manera que agobiando a los niños no vamos a conseguir gran cosa.

¿Qué señales tendremos tenemos que tener en cuenta?

De día, cuando veamos que comienza a espaciar las deposiciones, líquidas y sólidas y que comienza a tener conciencia de “tiene ganas”. La mayoría de los niños suele tener unos patrones más o menos repetitivos y es cuestión de identificarlos.

De noche, hasta que no veamos que durante varias noches (no menos de una semana) no moja el pañal no será el momento de ponernos a ello.

Algunos consejos para afrontar este momento

  • Observa a tu hijo para saber si está preparado o por el contrario merece la pena esperar un poco más. Escúchale.
  • Si tu hijo va a la guardería es interesante que la “operación pañal” la llevéis a la par. Allí tu hijo pasa un tiempo todos los días (en unos casos mucho, en otros menos) y es importante ir de la mano. En la guardería podrán decirte si creen que está preparado y son sin duda tus aliados para que la operación sea un éxito.
  • Muchos padres primerizos creen que va a ser algo complicado. En la práctica por lo general, si los niños están preparados, es mucho más sencillo de lo que nos pensamos. Habitualmente en 10-15 días a lo sumo habrán dejado atrás los pañales.
  • A veces recomiendan que la “operación pañal” sea un punto de no retorno. Es decir, que si has decidido quitarle el pañal se persevere aunque haya dificultades. Yo no estoy del todo de acuerdo. Se puede creer que el niño está preparado y ponerte a ello, pero luego se descubre que esto no es así y que pasado un tiempo prudencial el niño sigue sin controlar sus esfínteres. En estos casos, creo, es mejor dejarlo aparcado durante un tiempo y volver más adelante cuando haya madurado un poquito más. De nada va a servir que nos empeñemos en algo: si no está maduro, es que no lo está y es de sabios esperar.
  • Al hilo de lo anterior, quitarles el pañal no puede ser algo traumático. Hay que motivar a los niños para que lo perciban como un logro, transmitirles que se están haciendo mayores y que estamos orgullosos de ellos. Es normal que algunas veces tengan escapes. La fregona será nuestra gran aliada. Se recoge el desaguisado y ya está, no hay que hacerles sentir culpables.
  • Es mucho mejor motivarles. Al principio habrá que ponerles con mucha frecuencia en el orinal. No debemos frustrarles cuando no lo consigan. Si pasados unos minutos vemos que no hacen pipí o caca, los levantamos y pasado un tiempo los volvemos a poner. En el caso de que sí que hagan sus necesidades, hay que hacer una fiesta ¡es todo un logro para ellos! No hay mayor recompensa para ellos que un beso, una alabanza, un abrazo fuerte ¡lo han conseguido!
  • Para hacer el momento más divertido, podemos incluso inventarnos alguna cancioncilla tonta que les ayude. Nosotras a la pequeña le cantábamos mi hija mayor y yo una canción que nos inventamos y que le hacía partirse de la risa. Para que veáis el nivel de tontería, la nuestra concretamente era “Culo cagón, chorrete meón, Mencía hará pipi a mogollón pipi, pipi, pipi…”. Sí, es tonta, pero funcionaba. A ella le hacía ilusión ver a su madre y a su hermana dando palmas y cantando y cuando conseguía el objetivo se ponía hasta nerviosa de la emoción. No temáis quedar como idiotas. Estáis en la intimidad de vuestra casa ¿qué más dará lo que opinen el resto?

¿Cómo quitar el pañal a los niños?

  • Generalmente se recomienda esperar a que haga buen tiempo. Esto es válido en la mayoría de los casos, pero si veis que vuestro hijo os lo está pidiendo no es estrictamente necesario esperar.
  • Si estáis con él, lo más práctico es llevarlo con el culete al aire la mayor parte del tiempo o en ropa interior sin más. Es la mejor manera de saber cada cuanto hace pis y, además, así evitáis pasarlos el día lavando.
  • Llevadlo al baño con frecuencia. Al principio será “con mucha frecuencia” y luego con un poquito menos.
  • Una imagen vale más que mil palabras: si os ve a vosotros utilizando el baño entenderá más fácilmente qué es lo que tiene que hacer ¡fuera el pudor!
  • Tener siempre una muda a cambio. Se irán reduciendo con el tiempo, pero es importante tener mucha ropa preparada por si acaso.
  • Viene bien tener un orinal preparado. Es mucho más cómodo para ellos. Podemos optar por un orinal tradicional o bien por un reductor si nuestro baño es pequeño.

Recuerda que estos son solo unos sencillos consejos de una mamá, nunca está de más que consultes tu pediatra. ¿Te apuntas a cambiar el pañal a tu hijo?

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