futura mamá tumbada en la cama con los patucos de su bebé
El Parto

El parto pretérmino

En esta ocasión  vamos a hablar sobre el parto pretérmino, o lo que es lo mismo: cuando el parto se desencadena antes de tiempo, qué puede hacerse y qué consecuencias puede tener.

Como ya hemos dicho en otra ocasión, un embarazo normal dura entre 37 y 42 semanas. No obstante, hay mujeres que tienen un parto antes de alcanzar esas semanas. Eso se denomina parto pretérmino.

Causas del parto pretérmino

Un parto pretérmino puede ser espontáneo – es decir, tú sola te pones de parto antes de tiempo y éste no se consigue frenar o se decide no hacerlo. Pero también puede ser provocado si se decide finalizar la gestación porque existe algún problema contigo o con el peque que así lo indica.

Del parto pretérmino por causa médica no vamos a decir mucho más.  Existen muchas causas que pueden  justificar el hacer que un niño nazca “antes de tiempo” y tu ginecólogo las valorará cuidadosamente ya que la prematuridad puede ser algo serio. Tienes que tener en cuenta que los profesionales ponen en una balanza los beneficios y los riesgos y que cuando se decide terminar la gestación es porque en ese momento las ventajas superan a los posibles inconvenientes.

Cuando el parto se inicia espontáneamente

No obstante, en esta ocasión, nos centraremos en las ocasiones las que el parto se inicia espontáneamente cuando aún no toca.

Como ya hemos comentado alguna vez, no se sabe la causa de que un día determinado se inicie el parto, aunque hay ciertos factores que favorecen un parto pretérmino, como que exista una infección, la incompetencia cervical (es decir, que el cuello del útero no funcione “bien”), gestaciones múltiples 

Existen muchas maneras en que puede manifestarse el problema: con sensación de contracciones (dolorosas o no), dolor abdominal, un pequeño sangrado… Para saber si efectivamente tienes contracciones y el efecto que éstas tienen, se usarán dos pruebas principales: un registro para ver la dinámica (las contracciones), y una ecografía vaginal para medir el cuello del útero y ver si se modifica – es decir, ver si se acorta con las contracciones en caso de que existan. También existen otros tests que se pueden hacer para ayudar en el diagnóstico.

El diagnóstico y el tratamiento

Para que hablemos de una “amenaza de parto pretérmino”, no solo debes tener contracciones, sino que estas deben ser eficaces – es decir, deben empezar a modificar el cuello del útero, hacerlo más corto. Una vez hecho el diagnóstico se decidirá qué tratamiento es el adecuado según de cuántas semanas estés embarazada.

Es importante que entiendas que el tratamiento¹ tiene como objetivo principal conseguir un poco de tiempo (lo ideal es como mínimo 48 horas) para inducir la madurez de los pulmones con medicación e intentar que el feto esté preparado para respirar. Para que exista indicación para administrar esta medicación, es necesario que hayas alcanzado las 24 semanas de gestación (edad gestacional en la que se considera que el feto está capacitado para vivir en caso de nacer).

Si estás entre la semana 24 y 34, te pondrán unas inyecciones para madurar los pulmones del bebé y una medicación para frenar las contracciones e intentar retrasar el momento del parto lo máximo posible. Debes saber que los grandes prematuros (aquellos menores de 28 semanas) tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones postnatales. A mayor edad gestacional, mejor pronóstico.

También  puede que alguna vez hayas oído decir que si te pones de parto a partir de la semana 34  “no se frena”. Esto es así porque se considera que el bebé alcanza la madurez de los pulmones una vez  alcanzada esta semana, por lo que el objetivo del tratamiento estaría cumplido. No obstante, debes tener en cuenta que seguirán siendo niños pretérmino y pueden requerir tratamiento o vigilancia especial, incluido a nivel respiratorio.

¿Cómo evitar que se produzca?

Existen diversas estrategias para intentar evitar los partos pretérmino, como el control con ecografía del cuello del útero en todas las embarazadas en la semana 20 para identificar a las de más riesgo, el tratamiento con progesterona intravaginal en las mujeres de alto riesgo o los cerclajes (actuación quirúrgica que pretende “cerrar” con una sutura el cuello del útero en caso de que éste no sea competente).

No obstante, a pesar de los controles y de hacer todas las pruebas a veces esta situación se produce de manera fortuita. Si es tu caso, no dudes en preguntar todas las dudas en el momento del ingreso y enterarte bien de qué expectativas hay con tu niño. Te deseamos mucha suerte.

Referencias

  1. El parto pretérmino: detección de riesgos y tratamientos preventivos. Revista Panamericana de Salud Pública.

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