madre e hijo recién nacido dándose la mano
El Parto

El contacto piel con piel nada más nacer

El otro día estaba viendo en la tele un documental sobre un hospital de Estados Unidos. Unos quirófanos increíbles, la última tecnología, jardines, masajista y peluquera para los pacientes…parecía un paraíso. Vamos, que daban ganas de ingresar sin que a uno le pasase nada.

Entonces salió una preciosísima sala de partos y un bebé naciendo (un parto normal y sin complicaciones). Nada más nacer, al niño como actuación de rutina le metieron una sonda por la nariz, le pesaron, lavaron y midieron, le colocaron un pijama y un gorro, y se lo dieron al padre que se acercó corriendo a enseñárselo a los abuelos mientras acababan de suturar a la madre.

Se cayó el hospital con todo el equipo, porque técnicamente tendrían lo mejor, pero desde luego no hacían lo mejor para ese niño y su madre en concreto.

El bebé y la máma nada más nacer

Hace ya muchos años que se sabe que lo mejor para el bebé (siempre que el estado de la mujer y de él mismo lo permitan) es colocarlo desnudito sobre la piel de su madre nada más nacer. Se seca y se cubre con una toalla y se le pone un gorrito y ya está, y lo ideal es mantenerlo, así como mínimo una hora.

Si el parto ha ido bien y sin complicaciones y el estado de tu peque es bueno, no es necesario separarlo de ti para hacer la valoración neonatal. Obviamente se entiende que si hay un problema y el pediatra considera que lo mejor es realizar una actuación inmediata con tu niño tendrá que separaros, pero esto ocurre solo en una pequeña proporción de casos.

Y ¿Qué pasa con lo que “hay que hacer” a mi hijo? Hoy sabemos que, salvo indicación contraria del pediatra, no es necesario aspirar con una sonda a todos los bebés, y en cuanto a pesar y medir a tu peque, ponerle pomada ocular, o la vitamina K…hay tiempo, puede hacerse tras estos primeros 70-90 minutos.

El baño del bebé después de nacer

El baño, mejor demorarlo hasta el día siguiente, la grasa que recubre al bebé al nacer protege su piel y evita que pierda calor.

Se sabe que el contacto piel con piel de la mamá y el bebé nada más nacer (o el método canguro, como también se denomina) está lleno de ventajas para los dos, especialmente a nivel psicológico y emocional y además, es la mejor forma de evitar que tu peque se quede frío y facilita que se establezca la lactancia.¹

Por ejemplo, hay un trabajo en que se comprobó cómo respondían unos recién nacidos en los que se llevaba a cabo este contacto respecto a otros en que no se hacía, se vio que cuando si se realizaba esta práctica, los neonatos dormían más tiempo y más tranquilos en sus primeras horas de vida y tenían unos movimientos más fisiológicos, pero existen muchos más estudios.

Así, incluso en las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para la atención al parto se incluye el que no se separe a la madre de su hijo en ningún momento durante los primeros setenta minutos tras el nacimiento si el estado de salud de ambos lo permite.

En el caso de las cesareas

¿Y en las cesáreas? Pues en ellas no todos los hospitales ni la situación de todas las madres o bebés permiten que pueda llevarse a cabo, pero existen alternativas como el contacto piel con piel con el padre si con la madre no es factible, así que infórmate bien de qué prácticas se realizan en tu hospital, habla siempre con tu ginecólogo y matrona y solicita que, en la medida de lo posible, tu peque pueda tener un contacto precoz piel con piel.

Referencias

  1. El contacto piel con piel: beneficios y limitaciones. Universidad de Cantabria.

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