mujer embarazada sentada en el suelo
Cuidados

¿Qué es la episiotomía y cuándo hay que hacerla?

Una de las cosas que más preocupan a muchas de las mujeres cerca del parto y sobre la que mas se suelen preguntar es qué es la episiotomía y cuando hay que hacerla, probablemente tú ya sepas qué es, pero por si no lo sabes, lo explicamos.

Consiste en un corte que se da en vagina y periné (que para que te hagas una idea es la región que separa vagina y ano) para “ampliar” el espacio disponible para la salida del feto.

Tradicionalmente (y todavía puede leerse en los libros antiguos) se decía que era obligatorio realizarla en todas las mujeres para prevenir los desgarros, pero hoy sabemos que no es así, que no es necesario ser tan agresivos y que es preferible seleccionar bien los casos en los que sí es imprescindible realizarla, es lo que se llama “episiotomía restrictiva” (solo a quien lo necesite).

¿Qué es y cuando se hace la episiotomía?

Como decíamos antes, la episiotomía es una medida para intentar evitar la aparición de grandes desgarros vaginales. Los desgarros son uno de los problemas que pueden ocurrir durante un parto, y pueden afectar solo a la piel y la mucosa de la vagina o alcanzar el músculo subyacente y ser más o menos grandes. Según esto sus consecuencias serán diferentes.

Los desgarros habitualmente ocurren en la salida de la cabeza y sobre todo si el descenso del bebé es rápido, por eso es tan importante que hagas caso a tu matrona o ginecólogo si en la última parte del expulsivo te indican que no empujes y respires para evitar que la cabeza salga bruscamente.

Un desgarro grande puede ser difícil de reparar y tener consecuencias para la mamá en el futuro, de ahí que sea importante ver qué mujeres se beneficiarán realmente de la realización de una episiotomía (porque también hay que tener en cuenta que la episiotomía tiene sus consecuencias).

¿Es conveniente realizar esta técnica?

Para llegar a la conclusión de que conviene que la episiotomía sea restrictiva existen muchos estudios que han comparado las consecuencias entre hacerla y no hacerla, aquí queremos comentaros una de las últimas revisiones de los mismos, que incluye datos de más de 5000 mujeres y llega a la conclusión de que el limitar el número de mujeres en que se realiza la episiotomía hace que haya menores traumas perineales, menor necesidad de suturar y menores molestias durante el postparto sin que aumente significativamente la aparición de complicaciones como el dolor, la incontinencia urinaria o los desgarros severos.

La política de episiotomía restrictiva está ya implantada en muchos centros, donde se ha conseguido pasar de un 100% de episiotomías a tasas por debajo del 30%, pero por supuesto no debes olvidar que corresponde a la persona que atiende tu parto valorar si en tu caso puede ser necesario realizarla o no y que según el tipo de parto será más probable o menos que se realice (por ejemplo en los partos instrumentales se hace casi siempre).¹

Antes del parto puedes intentar “poner tu granito de arena” manteniendo la piel de la zona elástica y bien hidratada (por ejemplo, con aceite de rosa de mosqueta) y en cuanto a los cuidados post-parto, recuerda que tanto la episiotomía como los desgarros se reparan con puntos reabsorbibles (“de los que se caen solos”) y es importante que mantengas la sutura limpia y seca, y existen jabones especiales que pueden ayudar a la cicatrización.

En cualquier caso es conveniente que consultes siempre a tu médico sobre los pros y contras esta técnica y una vez cicatrizada la zona, pedir a tu matrona que te explique ejercicios para reforzar la musculatura del periné, lo que será muy beneficioso para ti, sobre todo de cara al futuro.

Referencias

  1. Episiotomía selectiva frente a episiotomía rutinaria en nulíparas con parto vaginal realizado por matronas. Federación de asociaciones de matronas de España.

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