bebé mamando leche en biberón
Bebés

Lactancia materna en biberón

Está claro que la leche materna es mucho mejor que la artificial. Los beneficios que nuestro bebé obtiene de la leche de su madre son superiores a los de la leche “de bote” que se emplea para la lactancia materna en biberón.¹

Ahora bien. Que sea mejor (lo que es algo objetivo y que no tiene lugar a discusión) no quiere decir que la otra opción sea mala. Habrá madres que, por la razón que sea, opten por el biberón y esto es perfectamente respetable.

¿Cómo elegir el biberón?

Desengañémonos: no seremos nosotros los que elijamos el biberón sino nuestros hijos, que nos dejarán muy claro cuál es el que más les gusta.

El material

Lo primero que hay que tener en cuenta es su material. Hay biberones de plástico y biberones de vidrio. Los primeros son más prácticos porque aguantan caídas sin problemas, mientras que los segundos tienen como principal ventaja que se limpian mucho mejor y permanecen inalterables con el tiempo.

El plástico tiende a estropearse con el tiempo, a colorearse y a absorber más olores, mientras que el vidrio no. Sin embargo es mucho más habitual encontrar biberones de plástico porque el factor caída (es decir, que vuestro niño lo tire al suelo voluntaria o involuntariamente) acaba pesando más que cualquier otra cosa.

La forma

La forma del biberón también es  diferente. La mayoría de los biberones tiene una forma más o menos recta, con estrechamientos y partes más anchas para facilitar el agarre, pero básicamente verticales, pero también hay algunos con formas especiales.

¿Cómo elegir la tetina?

Otra diferencia bastante importante es su boca.  Los hay de boca ancha y boca estrecha, y es importante que sepamos como son los biberones que tenemos nosotros a la hora de comprar las tetinas, porque no todas encajan en todos los biberones. Yo personalmente prefiero los biberones de boca ancha porque son más cómodos a la hora de prepararlos (especialmente cuando estás medio dormida).

Las tetinas

Las tetinas pueden tener distintas formas y no os preocupéis que vuestro hijo os hará saber cuál le gusta más. Una de las diferencias más importantes está en el material. Las tetinas pueden ser de silicona o de caucho. Las primeras son de color transparente y las otras son de color ámbar. ¿Ventajas del caucho? Es más blandito y por tanto más agradable para los bebés. La silicona es mucho más dura, pero por el contrario coge muchos menos olores y sabores y dura más tiempo.

El flujo

Además del material deberemos elegir el tipo de flujo de las tetinas, o lo que es lo mismo, a qué velocidad va a salir el líquido del biberón. Cuando son pequeñitos es conveniente que sean tetinas con el agujero pequeño para evitar que traguen mucho aire, y conforme se van haciendo más mayores podemos irles comprando tetinas con el agujero más grande.

Habitualmente las tetinas las veréis numeradas. La numeración depende de las marcas, pero a mayor número, más grande es el agujero como regla general. También existen tetinas de flujo variable. Según como las coloquemos saldrá más o menos líquido y esto es interesante sobre todo si le vamos a dar la leche con cereales, que al ser más densa necesita un orificio de salida mayor.

¿Qué leche escoger?

Existen un montón de marcas de leche en el mercado, es cuestión de encontrar la que mejor le vaya a vuestro pequeño. Por lo que sea, algunas les provocarán más estreñimiento que otras, algunas veréis que se las toman mejor… en fin, que es cuestión de probar. Y si tenéis la suerte de tener un niño al que todo le siente bien ¡enhorabuena!

Las leches son de tres tipos: de Inicio, de Continuación y de Crecimiento (3). Será vuestro pediatra el que os indique cuando tenéis que cambiar de tipo de leche.

¿Cómo dar el biberón a un bebé correctamente?

Habitualmente la proporción suele ser de 1 cacito de leche por cada 30 ml de agua. Así que llenamos primero el biberón con el agua en múltiplos de 30 (30-60-90-120…) y añadimos tantos cazos como corresponda.

Los cacitos se han de enrasar, es decir, que tienen que estar hasta el borde justo, ni más ni menos.  Si le añadimos cereales lo hacemos a continuación. Los cereales no sustituyen a la leche a añadir. ¡Y lo digo porque es una duda que nos surgió a nosotros como primerizos!

Podéis optar por calentar la leche o no. Hay niños a quienes les encanta la leche muy calentita y otros que la toman a temperatura ambiente. ¡Esto es cuestión de gustos!

Recursos externos

  1. Lactancia artificial: técnica, indicaciones, fórmulas especiales. Centro de Salud Entrevías. Área 1. Madrid.

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