familia con carrito de bebé
Bebés

Cómo elegir un carrito o cochecito de bebé

Una de las compras más importantes que vamos a hacer cuando nos preparamos para la llegada de nuestro peque es la de su carrito o cochecito. Salvo que vayamos a portear habitualmente, es la compra en la que deberemos detenernos más puesto que es una inversión grande en dinero y porque si compramos al tuntún podemos arrepentirnos mucho y durante mucho tiempo.

Hoy queremos daros unos consejos sobre cómo elegir un carrito o cochecito de bebé para que vuestra compra sea todo un acierto y que no gastéis, sino que invirtáis.

Consejos para elegir carritos de bebé

El presupuesto

Decide cuánto puedes gastar. No cuánto “quieres”, sino lo que “puedes” gastar. Los carritos son como las televisiones: existen gamas de producto. De nada servirá que nos centremos en un producto de gama alta (que seguro que tiene más prestaciones que uno de gama media o baja), si nuestro presupuesto no nos permite pagarlo.

La estética

Nunca compres un carrito únicamente por su estética. Tu hijo va a pasar muchas horas en él y tú vas a tener que llevarlo mucho tiempo. La estética puede ser un factor a tener en cuenta, pero nunca “el” factor.

La experiencia

Es importante que las personas que lo tienen te digan cuáles son los puntos fuertes y los débiles del carrito que te gusta. Nada como la experiencia.

Tus Prioridades

Establece tus prioridades. No existe el carrito perfecto. El que se pliega mucho, tiene una cesta pequeña, el que pesa poco, es menos estable. Decide a qué puedes renunciar y a qué no. Piensa en el uso que vas a darle.

10 Preguntas que debes hacerte para encontrar el carrito perfecto

  1. ¿Vas a utilizarlo en el campo o en la ciudad? Si lo vas a usar en el campo, asegúrate de que tiene unas ruedas grandes para sortear todo tipo de baches y una buena suspensión. Quizás te interese un carrito de 3 ruedas.
    Si por el contrario lo vas a utilizar en ciudad, es fundamental que pese poco y maniobre bien.
  2.  ¿Tienes que subir muchas escaleras? Como es posible que te toque alguna que otra vez subirlo “a brazo” asegúrate de que pesa poco o en su defecto, si tienes un cuartito abajo en el portal donde dejarlo, que sea desmontable.
  3.  ¿Tu ascensor es pequeño? Mídelo bien y asegúrate de que entra el carrito que te gusta.
  4. ¿Tu maletero es chiquitín? Asegúrate de que va a caber. En general, los plegados tipo paraguas abultan menos que los tipo libro, y los coches de cuatro ruedas menos que los de tres.
  5. ¿Vas a plegarlo y desplegarlo con frecuencia? En este caso también es importante asegurarnos de que el carrito que nos gusta tiene un plegado fácil y cómodo. Resulta más cómodo en general que la silla pliegue con el chasis, aunque muchos de los coches obligan a quitarla antes de plegarlo.
  6. ¿Sales mucho de compras? En ese caso es importante que la cesta sea grande, espaciosa y de fácil acceso. Esto, de todas maneras, se puede solucionar poniendo un mommy hook para colgar las bolsas.
  7. ¿Tus paseos son largos o cortos? Si son cortos, puedes optar por un trío (silla + capazo + grupo cero) y montar el grupo cero en la silla. Si vas a estar muchas horas fuera de casa es preferible que no porque estas sillas están pensadas para que el bebé no esté demasiado rato ahí. En ese caso puedes comprar un grupo cero igual, pero tenerlo fijo en el coche.
  8. ¿Llueve mucho en tu ciudad? ¿Hace mucho frío? Vigila que tu carrito incluya el plástico para la lluvia y si no, cómpralo aparte. Piensa en la época del año que va a nacer tu bebé y calcula si vas a necesitar vestiduras para el capazo o bien un saco para la silla. Cómpralo todo a la vez y así podrá ir conjuntado, si es lo que quieres.
  9. ¿Vamos a tener más hijos? Un coche con asas de bastones es muchísimo más incómodo para manejar cuando tienes a un hermano mayor al que darle la mano. En este caso, los manillares corridos resultan infinitamente más cómodos.
  10. ¿Te importa la estética? Como veis, es el décimo punto a tener en cuenta. Es importante ¡claro que sí!, pero no podemos elegir el carrito en función de si nos gusta estéticamente o no. Nos pueden encantar, por ejemplo, los cochecitos clásicos, pero si no tenemos ascensor y tenemos un coche diminuto igual no es la mejor opción.

Piensa en global, decide qué es importante para ti y en función de ello elige cuál va a ser el carrito de tu bebé.

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